I
Estoy sentada en el piso
De una habitación
Esperando que vuelva la luz. 
Las velas en 
frascos vacíos de Nescafé
orquestan algún tipo de 
cliché que no me gana. 
Tengo ganas de coger
Lo que dure el corte de luz
O más, no sé.
Por eso estoy sin abrigo
Aunque tiemble.
II
Si agarro la taza con las dos manos
La taza con caldo que quema
Siento que tomo desde el cáliz
de la parroquia del barrio.
Y con las velas
Me acuerdo de alguna fecha cristiana
Me acuerdo de una mujer
Llorando en la oscuridad de la iglesia
Con una vela en la mano
Recibía la cera caliente. ‘
Lo soportaba muda
Por dios
Por su cáncer de hospital público.
Yo lo hago por el poema.
Pienso también que algunos Sexos
son poemas forzados
y cera caliente cayendo en
La cara.

III
Me calcé el exoesqueleto
Como una faca
Me lo clavé
En donde me da vergüenza
Hay que tapar la porquería
Escribirla
En los cortes de luz
Y que les caiga como una
Catarata-a-los-caretas
Que tragan del cáliz del
Cliché que no me gana
El del conflicto del tipo
Garúa
Del tipo, lluvia de mierda
Lluvia que apenas hace
Algo.

IV
Se prendió el velador
Acabo
El poema
Acabo el pucho
Acabo
Yo y en un gemido
Largo
Derroto al exoesqueleto

1 comentario:

  1. Como cuando el silencio es posible
    y las palabras empiezan a temblar.

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